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Europa
La increíble historia de Julio Gotlib, un héroe de la Segunda Guerra
Huyó de un campo de concentración y peleó para los aliados.
Una de las mejores cosas que heredé de mi viejo, Tato, fueron sus amigos. A pesar del tiempo y la diferencia de edad, mantengo un fluido vínculo con varios de los que fueron sus amigos más queridos, algunos de los cuales ya se han transformado en mis propios amigos. Es el caso de Julio Gotlib.
Julio tenía la misma edad de mi viejo, y una historia única. Nació en Polonia y, como la inmensa mayoría de los judíos europeos de aquellos tiempos, fue llevado a un campo de concentración cuando sólo tenía 14 años. Viendo que sus seres queridos eran exterminados en las cámaras de gas, decidió planificar su escape. Esperó un 24 de diciembre y, mientras los soldados nazis festejaban la Nochebuena y se emborrachaban, él corrió hacia el alambrado con otro chico, con el que había organizado la huída.
Sucedió en el 9º FICJA - Kasztner, ¿héroe o traidor?
Como todos los que vieron el film KILLING KASZTNER saben –o aquellos que sin haberlo visto leyeron su síntesis argumental en el catálogo del Festival- el documental se aboca a investigar el “caso Kasztner”.
Rezso (Israel) Kasztner fue un judío húngaro que durante la 2ª guerra mundial integró un grupo llamado Vaada, dedicado a hacer lo posible para proteger a los judíos de su país en peligro. Kasztner llegó a negociar cara a cara con Eichmann hacia finales de la guerra, cuando los alemanes (salvo Hitler) sabían que la misma estaba perdida para ellos, y trataban por todos los medios de salir indemnes de la situación, enriqueciéndose lo más posible. Es así como aceptaban sobornos de toda naturaleza: desde dinero y joyas hasta pertrechos para huir lo mas rápido y silenciosamente posible. Sin embargo, aun manejaban la potestad de enviar gente a las cámaras de gas.
Berlín y la memoria
Estuve numerosas veces en Berlín, incluso cuando la dividía el implacable Muro. Antes de su caída lo atravesé con mis documentos en regla, para registrar lo más que podía. Sólo me dejaron pasar ante las puertas de la Universidad Humboldt, caminar rápido por la inspiradora Alexanderplatz, asombrarme ante el monumento a Stalin y los enormes cubos que representaban a las tropas soviéticas, asistir a una función en el teatro Bertolt Brecht y... nada más. Mis pupilas hambrientas rebotaban contra la uniformidad de los edificios y la niebla que se expandía por las calles desiertas. Debía regresar al lado occidental el mismo día. Sé que otros turistas o investigadores consiguieron más, pero cumplieron diversos trámites o exhibieron mejores credenciales.
Amarga Alegría
Si conociéramos los detalles de las reuniones en el El Cairo entre David Meidan, el enviado de Netanyahu, y Ahmed Al-Jabari, el jefe militar de Hamas –con la presencia de egipcios y alemanes, y la supervisión de Yoram Cohen, el jefe del Shin Beit–, tendríamos el guión de una película de intriga. Debió ser arduo llegar al acuerdo que implica la liberación del joven israelí Guilad Shalit a cambio de la excarcelación de 1.027 presos palestinos, 500 de ellos con delitos de sangre. Arduo y para los israelíes muy duro de digerir.
Un año nuevo judío igual y distinto
El pueblo judío celebra su nuevo año, el 5772. Como para todo pueblo, ese eterno retorno del calendario es mito y realidad, renovación de esperanzas, pausa en los trabajos y los días. En el caso, años de lucha por su sobrevivencia e identidad le han dado a esa celebración un significado especial. No es un mero ritual. Es un compromiso, es un acto de afirmación, de ratificación de valores.
Naturalmente, en un momento así es inevitable la mirada hacia Israel, porque si la cultura judía está en la raíz de Occidente y quienes se reconocen como judíos poseen ciudadanía de los diversos países en que han vivido sus familias, Israel es el emblema de todos ellos. Para cualquier judío es un hogar, su hogar milenario, aunque viva en otra parte. Y para quienes no lo somos, pero creemos en los valores de la libertad y dignidad humanas, es un bastión de nuestras creencias.
El FORD T: PERSONAJE CENTRAL DE MEDIANOCHE EN PARIS
W. Allen no es un depredador, es un rumiante.
1. Sobre el Contexto
Bastó que Gertrude Stein le hiciera a Hemingway el comentario:”ustedes son una generación perdida”, para que esta frase se convirtiera en memorable y, a la vez, en controvertida. Fue a partir de que Hemingway inmortalizara esta frase en su libro: Paris era una fiesta, para que algunos escritores norteamericanos exiliados en Francia desde la Belle Époque (1890 -1914) y otros exiliados entre los años 20 y 1930, aproximadamente, fuesen identificados con ese nombre.
Woody Allen nace en 1935, podríamos decir que pasada la Gran Depresión en EEUU y con el nombre de Hitler rondando por Europa.
¿Por qué siente, Woody Allen, haberse perdido la generación de escritores que siendo pobres en EEUU, vivían en Paris gracias a que el dólar se cotizaba allí bastante alto?
¿Por qué se identifica a esa generación en lugar de a la suya?
Una ventana a un futuro diferente
El escritor israelí considera que el movimiento de protesta es una ocasión única para la refundación de un país que necesita como pocos la cohesión social
El sábado 30 de julio por la tarde, mientras nos manifestábamos en Jerusalén, miré a mi alrededor y vi un río de gente que recorría las calles. Había miles de personas que llevaban años sin hacer oír sus voces, que habían abandonado toda esperanza de cambio, que se habían encerrado en sus problemas y su desesperación.
"Por primera vez en decenios hay un programa común humano y cívico"
"La ocupación es lo que más ayuda al fracaso del sistema de alerta social"
"Hace tiempo que no hablamos entre nosotros, y más aún que no escuchamos"
Udi Manor: “El 70 por ciento de la población israelí perdió la fe en el proceso de paz”
Historiador de la Universidad de Haifa y activista en el izquierdista partido Avodá, el israelí Udi Manor dialogó con Plural JAI | Judaísmo Amplio Innovador, para brindar su visión sobre el conflicto en Medio Oriente, así como la postura que la opinión pública israelí tiene en relación al mismo.
Desde su visión, ¿es factible, tal como lo planteó Obama y un sector de la izquierda israelí, la opción de un regreso de las fronteras del 67?
El total de los asentamientos es en solo el 2% de los territorios, y de hecho hasta los discursos de Obama este no era un tema importante. Incluso, luego de los mismos, hasta el presidente de la Autoridad Palestina, Abu Mazen, en declaraciones a The New York Times afirmó que Obama lo había puesto en la copa de un árbol y le había sacado la escalera, ya que sí el mismo Obama hacía referencia a las fronteras del 67, a él no le quedaba nada para negociar. El punto es que de los 560.000 judíos que viven en los territorios ocupados, la mayor parte se encuentran en Jerusalém, y esta ciudad ya se encuentra divida de facto, pues los palestinos ocupan también gran parte de su lado oriental, con por lo que el problema se limita a la Ciudad Antigua, que es solo el uno por ciento de su territorio y cuya partición también podría ser negociable. En definitiva, la discusión no pasa por allí sino por un acuerdo entre las partes que respete tanto los sitios ocupados por israelíes como por palestinos.
Impresiones de mi viaje a Marcha por la Vida - Partes 3 y 4
Bialistok 50 km
El viaje en micro a la salida de Varsovia es una oportunidad para mirar esta tierra y buscar rastros del pasado. El camino es verde, bordeado de bosques -de esos en que la abuela decía pasear y juntar hongos.. ¿Cuándo se habrá convertido en carretera asfaltada? ¿Será el mismo camino que otros hacían tirando de una carreta?
Los carteles del camino anuncian ciudades extrañas; cada tanto, nos golpea un nombre que escuchamos de chicos, que leímos en un libro, o que recuerda al apellido de alguien más o menos cercano. Esos nombres propios dejan de ser códigos arbitrarios: son los nombres de gente concreta que probablemente habría nacido allí y adoptado el nombre del lugar. Los imagino andando los mismos caminos, hablando de los mismos lugares.
Impresiones de mi viaje a Marcha por la Vida - Parte 2
La Varsovia Judía
Para mediados del sXX los judíos eran una fracción significativa de la población polaca (probablemente cercana al 10%). En las grandes ciudades, como Varsovia, esa proporción era significativamente mayor: quizás uno de cada cuatro habitantes fuera judío. Cuesta imaginarlo. Si Nueva York tiene una inconfundible marca de identidad aportada por los judíos sin recurrir a semejantes cifras, ¿cómo sería la capital polaca de preguerra? ¿qué tensiones habrá generado el crecimiento proporcionalmente enorme de esta comunidad en los dos siglos precedentes?












